Jesucristo en el Corán

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Es raro, pero puede suceder que se nos acerque un musulmán que quiere hablar con nosotros, bien para intentar convencernos de que su religión es la auténtica o bien, esto es menos habitual, para conocer el cristianismo. Si esta situación se nos diese, sería un buen momento utilizar el propio Corán para ser nosotros los que le hablemos a él de Jesucristo.

Si conocemos bien el Corán y los pasajes que en él se habla de Jesucristo (Isa) y de la Virgen María (Maryan), podremos intentar explicar con su propio libro sagrado aspectos fundamentales sobre Jesucristo y hacerles reflexionar.

Pero, antes de hablar con un musulmán, hay algunos puntos importantes que deberemos tener en cuenta:

  • Para algunos musulmanes radicales, la palabra de Alá ordena la muerte de todos los infieles que engañan a los musulmanes al compartir el Evangelio. Tenlo claro antes de hablar, si no mejor no hables. Esto no lo dice el Corán, sino otros escritos que se atribuyen a Mahoma que se llaman hadices.
  • Recuerda que se trata de exaltar a Jesucristo (Isa) no de menospreciar a Mahoma. Si es posible ni siquiera le menciones.
  • Debes enfocarte sólo en lo que dice el Corán, para eso utiliza una versión del Corán que esté reconocida por los musulmanes. Hay versiones árabe-español que están reconocidas.
  • Pídele al musulmán con el que estés hablando que lleve su propio Corán para que así pueda ver en su propio libro sagrado los Suras que mencionas y vea que realmente dicen lo que le estás diciendo.
  • Puedes encontrar que en la versión del Corán que tu utilizas, la numeración de las ayelas (versículos) no cuadra exactamente con la versión que lleva el musulmán. Esto es normal, pero no habrá mucha diferencia, será uno o dos antes o después.
  • Debes tratar el Corán con muchísimo respeto, ya que para los musulmanes es su libro sagrado, debes tener un cuidado excepcional en su manejo. Incluso preguntarle si no le importa que tu utilices el Corán.

Es muy probable que durante la conversación, el musulmán utilice algunas historias para contradecir lo que estáis viendo en el Corán. Estas historias casi siempre vienen de los hadices. Los musulmanes dicen que el Corán vino a Mahoma por revelación directa a través del ángel Gabriel (Yibril), mientras que un hadiz es una colección de dichos y obras de Mahoma que se transmitieron oralmente. Para los musulmanes los hadices son como un comentario que ayudan a entender el Corán.

Cuando le hablemos con el Corán en la mano, nos puede decir que el Corán es muy difícil de entender y que se necesita de los hadices o de eruditos para que lo expliquen y que él no está cualificado para entenderlo. Ante esto lo único que podemos decir es que si para los musulmanes el Corán está completo y es la palabra final de Alá, debemos enfocarnos en lo que dice el Corán y no en lo que dicen los hadices. Además podemos aludir al Sura 54 Al Qamar 54:17.22.32 que dice que el Corán se ha hecho para que sea fácil de recordar y entender.

Bien, ahora que ya estamos listos ¿Cómo enfocar nuestro discurso sobre Jesucristo en el Corán? Para ello utilizaremos principalmente el Sura 3 Al-Imrán, donde podemos ver a Jesucristo desde tres puntos de vista: su Santidad, su poder y que Él está en el Cielo.

Recuerda, independientemente que nosotros como cristianos no estemos de acuerdo con el Corán, se trata de hacer reflexionar a un musulmán sobre lo que el Corán dice de Jesucristo, y tal vez así suscitar en él la inquietud de conocer mejor a Jesús y quién sabe si llegar a conocer el Evangelio. No se trata de una catequesis, ni de una evangelización, sólo es hablar de lo que el Corán dice.

Isa es Santo

– María fue escogida por Alá para ser la madre de Isa (Sura 3:42). El Corán dice que Alá escogió a Maryan (María) de entre todas las mujeres del universo para ser la madre de Isa (Jesucristo).

– Isa es la Palabra de Alá (Sura 3:39 o Sura 3:45). El Corán dice que Isa es “una Palabra que procede de Él (Alá)”. No dice que Isa solo habla las palabras de Alá, sino que Isa es una Palabra de Alá. A todos los otros profetas, Alá les indicó qué decir y ellos lo decían. Pero Isa es muy diferente. Él es llamado una “Palabra” de Alá. Esta Palabra de Alá tenía un cuerpo y un nombre: Masih, Isa (Mesías, Jesús). Otros profetas hablaron las palabras de Alá, Él habló por los profetas, pero Isa en sí mismo era una Palabra de Alá. La palabra de Alá es una persona: Isa.

– Isa es el Espíritu de Alá, el “Ruhallah” (Sura 21:90). El Corán dice: Infundimos en ella de Nuestro Espíritu e hicimos de ella y de su hijo signo para todo el mundo. El Corán enseña que Isa es el Ruhallah, el Espíritu de Alá. Alá sopló su Espíritu sobre María y ella concibió un niño que sería signo para todo el mundo, no solo Israel, sino para todos. Por eso, Isa es llamado “Espíritu de Alá” o Ruhallah. Alá habló y su palabra se hizo carne en la forma de un bebé. Alá sopló y María concibió a Isa.

– Isa es el Mesías (Sura 3:45). “Mesías” es: “el que nos lleva de las tinieblas a la luz”, “el que sana”, “el que libera”, etc. Todas estas respuestas exaltan a Isa. Todas las versiones del Corán traducen la palabra “Masih” como “Mesías” o “Ungido”. Esto es porque la palabra significa lo mismo que “Mesías”. Significa “el ungido” o “el escogido” de Alá. Alá prometió a su pueblo que un día un Libertador llegaría, el Mesías. Isa era “el Prometido” de Dios. Ningún otro profeta es llamado Mesías. ¡Es un título singular y muy especial! El Corán y el Inyil (Evangelio) concuerdan: ¡Isa es el Mesías! Isa no solo será ilustre en este mundo, sino también en el más allá. Su nombre, Isa, significa “salvación de Alá”. En el Inyil (Evangelio), Alá envió al arcángel Gabriel (Yibril) a decirle a María: “llamarás su nombre Isa, porque él salvará al pueblo de sus pecados”. Alá envió a Isa para ser el Salvador.

– Isa es Justo, Santo (Sura 3:46). Para los musulmanes hay 124.000 profetas santos, pero el Corán dice que Adán desobedeció a Alá (Sura 2:35); que los profetas cometieron errores y necesitaban el perdón (Nue/Noé – Sura 71:30; Haroon/Aarón – Sura 7:150-151; Yunus/Jonás – Sura 37:139-144); que los profetas pidieron perdón por sus pecados (Dawood/David – Sura 38:24-25; Sulieman/Salomón – Sura 38:30-35); que Mahoma necesitaba perdón por sus pecados pasados y por los que vendrían (Sura 48:2 y Sura 47:20). Sin embargo Isa nunca pecó. Nunca mató a nadie, nunca se casó, escogió una vida de pobreza. Él pudo haber sido rico, pero, en vez de escoger riquezas y una familia, escogió dedicarse completamente a la obra de Alá, sanando la gente y enseñándoles los caminos de Alá. Isa nos enseñó a amar a nuestros enemigos. En los libros sagrados, leemos que cada profeta pecó o pidió perdón de Alá u ofreció un Qurbani (un sacrificio por sus pecados), menos Isa. El Inyil (Evangelio) dice que Isa fue tentado al igual que nosotros, pero que nunca pecó ni desobedeció a Alá de ninguna manera.

– Isa nació de una virgen (Sura 3:47). Isa no tiene un padre terrenal. Miles de millones de personas han nacido en la tierra, incluso los 124.000 profetas santos. Sin embargo, sólo Isa nació de una virgen y no tenía un padre terrenal, ¿por qué Isa es la única persona que nació de una virgen y no tenía un padre terrenal? ¿Sabe de algún otro profeta que no tuvo un padre terrenal? La respuesta es Adán, es una razón obvia, fue el primer hombre.

Isa es poderoso

– Isa enseñó la verdad de Alá que tenemos en la Biblia (Sura 3:48). La verdad está contenida en la Tawraat (Torah) y en Inyil (Evangelio).

– Isa sanó ciegos, leprosos, resucitó muertos (Sura 3:48 o Sura 3:49). Alá demostró su poder por medio de Isa. El Corán dice que los leprosos fueron sanados y los ciegos recibieron la vista. Isa hasta resucitó a los muertos. Por supuesto, todo viene de Dios y por su voluntad. Pero, Isa no tuvo que pedirle permiso a Alá para hacer estas cosas. Él no dijo: “Alá, ¿podría, por favor, sanar esta persona o resucitar a esta persona de los muertos?” Él sencillamente tocó al leproso y al hombre ciego y fueron sanados. Isa, por sí mismo, mandó al muerto levantarse y él se levantó al escuchar su voz. Isa tenía el poder para hacer todo esto.

– Tenemos la obligación con Alá de obedecer a Isa (Sura 3:49 o Sura 3:50). Isa dijo que para cumplir “nuestra obligación” (o “para temer a Alá”, según algunas traducciones), debemos obedecerle a Él. El Corán dice que obedecer a Isa nuestra obligación para con Alá. Este es el único mandamiento de Isa en el Corán. Los mandamientos de Isa no están en el Corán, están en el Inyil (Evangelio). ¿Cómo podemos obedecerle si no sabemos lo que nos manda hacer? Para saber lo que Isa nos manda hacer, debemos leer el Inyil (Sura 3:48).

Isa conoce el camino al Cielo

– Los que creen en Isa estarán por encima de los que no creen (Sura 3:55). El Corán dice que el que obedece y sigue a Isa, será colocado por encima de los que no creen. Esto no era sólo hasta que viniera Mahoma, sino hasta el día de la Resurrección. Vimos en el Corán en el Sura 21:91 que Isa es la señal para todo el mundo, incluso para los musulmanes. Y ahora vemos que los seguidores de Isa serán puestos sobre los que no creen, aun después de los días de Mahoma.

– Isa está en el cielo y conoce el camino (Sura 3:54 o Sura 3:55). Según el Corán, ¿Dónde está Isa ahora? Isa está con Alá. ¿Dónde está Alá? en el Cielo, entonces Isa está en el cielo con Alá. Según el Corán, Isa vino del cielo y está en el cielo. Por tanto, Isa sabe el camino para llegar al cielo y puede ayudarnos a llegar.

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