Ricardo Diez de Ulzurrun López 4 de noviembre de 2017

Uno de los más famosos escritos de Santa Teresa de Lisieux (también conocida como Santa Teresita del Niño Jesús). Es un escrito autobiográfico, que nos deja una enseñanza profunda sobre su experiencia sencilla de vivir a Dios: la sencillez de alma. Esta es la “grandeza” de Santa Teresita. Decía: “Quiero pasar mi cielo haciendo el bien en la tierra.

El secreto es reconocer nuestra pequeñez ante Dios, nuestro Padre. Tener una actitud de niño al amar a Dios, es decir, amarlo con simplicidad, con confianza absoluta, con humildad sirviendo a los demás“. Esto es a lo que ella llama su “caminito”. Es el camino de la infancia espiritual, un camino de confianza y entrega absoluta a Dios.

Primera parte

Segunda parte

 

 

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